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Leyenda
del Santísimo Cristo
(Mompox, Dpto. de Bolívar, Colombia)

Cuenta la tradición que en el siglo XVII
llegaron tres forasteros y buscaron hospedaje en una de las bodegas
que se encontraban en la Albarrada de los Angeles, hoy conocida
como la Albarradita de los Turcos, debido a que la mayoría
de los propietarios de esos inmuebles son de origen turco (realmente
son sirio-libaneses, pero eran llamados turcos porque llegaron
con pasaporte de Turquía, ya que antes Siria pertenecía
a Turquía). Aquellos hombres misteriosos entraron a la
bodega, cada uno con una caja de madera parecida a un ataúd,
y no se les volvió a ver. Ante el paso de los días
sin tener noticias de aquellos señores, el dueño
del local y los vecinos procedieron a forzar la cerradura, podría
ser que aquellos misteriosos hombres hubieran muerto.
La sorpresa fue grande pues en el interior de la bodega se encontraron
tres cajas casi parecidas, pero de aquellos forasteros ni las
huellas. Procedieron a destapar las cajas y en cada una de ellas
se encontraba un Cristo tallado en madera, que había que
tocarlo para cerciorarse de que no eran de carne y hueso. Cada
uno tenía un papel que indicaba su destino: Mompox (Bolívar),
San Benito de Abad (Sucre) y La Villa de Zaragoza (Antioquia).
El que decía Mompox lo llevaron al Altar de la Iglesia
de San Agustín y los otros a la Parroquia de Mompox, donde
los hicieron llegar a sus destinatarios. Con el tiempo, los creyentes
comenzaron a experimentar que estos Cristos tenían poderes
milagrosos, y que si se visita algunos de ellos en las Fiestas
del Cristo o Semana Santa, las peticiones son concedidas. Por
eso en Semana Santa o en las Fiestas del Cristo, el 14 de septiembre,
se observa en Mompox el peregrinaje de multitudes, de fervorosos
creyentes en este Cristo, de todas las zonas del país.
La historia de estos Cristos dice que se presentó un incidente
que marcó la historia del Cristo de San Agustín,
ya que los letreros que indicaban los destinos se extraviaron
y el que correspondía a Mompox, de piel blanca (por ser
tierra de nobles, marqueses y condes), se lo llevaron para La
Villa de Zaragoza (Antioquia), y dejaron el moreno (por los trabajadores
negros esclavos venidos del África), que iba para las minas
de Antioquia. La designación sólo se cumplió
con el Cristo de San Benito de Abad (Sucre). Tiempo después
se aclaró la confusión, ni en Mompox ni en La Villa
de Zaragoza estuvieron de acuerdo en un cambio. Este hecho fue
aprovechado por los fieles de San Benito de Abad, para sostener
la creencia que el único Cristo auténtico era el
de ellos y que era el verdadero milagroso. Aunque existe una diferencia
de lugar, existe algo común entre los tres: están
crucificados vivos y cuando se entra a cualquiera de sus altares,
San Benito de Abad, La Villa de Zaragoza o de Mompox, se dice
que se siente que el milagroso lo está mirando.
Fuente:
www.mompox.info/mompox/es/guia.htm |
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