| Presentación
del Cartel de la Cofradía de la Sagrada Cena 2005
Presentó Don Carlos Luís Martínez Domínguez
Málaga, 5 de febrero de 2005
Según las Sagradas Escrituras, Jesús
y sus discípulos celebraron la Última Cena el Jueves
Santo, el día antes de la Pasión y muerte del Señor.
En esa Cena Pascual Cristo instituyó la Eucaristía
y el Sacerdocio.
Rvdo Sr. Director Espiritual, Dignísimas
Autoridades, Sr. Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Real
y Muy Ilustre Hermandad de la Sagrada Cena Sacramental de Nuestro
Señor Jesucristo y María Santísima de la
Paz. Ilustre Pintora Dª. Rosario Alarcón García;
Sres. Hermanos Mayores y Representantes de Archicofradías,
Cofradías y Hermandades, Medios de Comunicación.
Cofrades, Señoras, Sres...
La tradición se cumple celebrando año
tras año en fechas de Cuaresma o próximas a la misma,
la presentación a la sociedad cofrade de lo que a partir
de ese momento va a ser el Cartel de Salida Procesional de esta
Real y Muy Ilustre Hermandad.
En esta ocasión, este humilde orador sin
referencias poéticas, literarias o sociales ha tenido el
Honor y Dignidad de recibir el encargo de esta Generosa, Hermandad
de ser el presentador del Cartel de la Salida procesional correspondiente
al presente año 2005, así como de su Autora, por
lo que ante este Senado me presento, agradeciendo desde lo más
profundo de mi corazón tan Alta distinción, así
como abrumado por las palabras de presentación.
Gran duda y preocupación me embarga ante
la situación de que haya un gran distanciamiento entre
lo que se diga y oiga pidiendo de antemano benevolencia a este
auditorio por la torpeza de mis palabras.
Palabras que quiero e intento convertir en oración
a través de la Pintura de Rosario Alarcón , que
nos eleven y permitan acercarnos a Nuestro Señor Jesucristo
que bajó a la tierra para sellar la alianza eterna y redimirnos
de nuestras faltas.
Por eso, querida Rosario mil gracias por trasmitirnos
tu alma y corazón de artista, tu sentir Cofrade, a través
del Arte...
Cartel, Tú eres el protagonista de encuentros
y de voluntades. Llegó el momento, para eso fuiste concebido
por la Artista que plasmó en el lienzo el amplio espectro
de colores que conforma una auténtica estampa malagueña:
La Cofradía de la Sagrada Cena Sacramental.
A partir de este
momento tuya será la palabra y tuyo el Sentimiento…
El Señor de la Sagrada Cena Sacramental
ya está en la calle, visible ante los ojos que lo ven en
lo invisible y ante aquellos que son incapaces de encontrarlo
entre las tinieblas de la vida. Celebrando con el pueblo malagueño
el Acto más importante de los que conforman nuestra Sagrada
Liturgia. La Institución del Pan y del Vino como elementos
fundamentales en el alimento de nuestras almas.
Y para ello, La artista ha preferido situar a
Nuestro Padre Jesús en un entorno tan natural como es la
Alameda Principal para que sepamos y comprendamos que la Cena
pertenece a Málaga entera y la Cofradía discurre
de forma natural.
"La pintura que hoy se presenta,
es un auténtico cartel de Semana Santa”.
Cualquier malagueño que lo vea, a poco
que observe, podrá apreciar todo un compendio de mensajes
evangélicos en el mismo
Yo soy la luz de la vida el que
me siga no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz eterna”.
Luz reflejada en un rostro sereno,
lleno de plenitud y belleza
”Porque mi carne es verdadera
comida y mi sangre
es verdadera bebida” (In. 6, 55)
“Haced en memoria mía”
Nuestro Padre Jesús se asienta en la Alameda
para rodearse de sus amados discípulos e invitar a sus
hijos, la Málaga creyente, en la Institución del
Acto fundamental de nuestra forma de sentir esos principios, la
Sagrada Cena; y hacernos entrega de un testigo en forma de Cruz
para seguirla, porque Ella es la que guía los caminos nazarenos.
Los caminos que se recorren tomando cada uno su particular cruz
y siguiendo a Cristo.
Precisamente por eso, la Hermandad y sus Cofrades
han querido que tu Imagen Regia y Soberana llegue a nuestros hogares
y los rincones de la ciudad en forma de un Cartel muy especial,
creado por un alma sensible... el alma de Rosario Alarcón
que al contemplarte, desate en nuestros corazones el sentimiento
desbordado que penetrando en todos y cada uno de nosotros nos
hable y nos cuente, nos diga y nos hable, convirtiendo cada sensación
en un cúmulo de sentimientos renovados.
Cartel, Málaga te espera impaciente y espera
a un Cristo de rostro hermoso, dulce y sereno que causa asombro,
admiración y que con la ternura de un Padre nos consuela,
mientras sus labios parecen querer pronunciar palabras de perdón
y sus ojos semiabiertos esperan una mirada a la que corresponder,
sabiendo de la Traición pactada y de la inminente Pasión
que ha de acontecer.
Por eso, querida Rosario Alarcón mil gracias
por trasmitirnos tu alma y corazón de artista, tu sentir
Cofrade, en este trabajo.
Nuestra Artista, se presentó artísticamente
en el mundo Cofrade Malagueño durante la pasada Cuaresma
de 2004. Algunos de los aquí presentes quedamos prendados
de su espiritualidad y sencillez, porque su pintura es un “Puro
Sentimiento”
Rosario Alarcón es una eminente Pintora,
Gran Persona, Sencilla, Amable, Desprendida, Amiga de sus amigos
y sobre todo humilde y sincera.
Posee un amplio Currículum aunque ella
no quiera darle importancia al mismo.
Comienza desde muy joven al descubrir desde temprana
edad una gran inclinación por el género del retrato.
Con orgullo lleva a Gala el ser “Autodidacta”
y sus cuadros en número superior a 300, se encuentran repartidos
por toda la Geografía nacional.
Sin embargo, yo destacaría como Cualidades
Impulsoras de su obra, su constancia, sencillez, fuerza de voluntad
y la espiritualidad que sabe imprimir a todo lo que realiza.
Enamorada de Málaga y su Semana Santa.
Se desplaza a nuestra ciudad con bastante frecuencia y aprovecha
estas escapadas para impregnarse en el silencio de nuestras Iglesias
de ese aroma y misticismo que desprenden nuestras Imágenes
de Pasión.
Sin embargo su corazón cofrade está
asentado en las Imágenes de Nuestro Padre Jesús
Nazareno y su madre Nuestra Señora de la Soledad en la
bonita localidad de Setenil de las Bodegas.
Domina las técnicas del Óleo, Pastel
y Sanguina compartiendo sus conocimientos con sus vecinos al ser
Monitora de Pintura del Ilmo. Ayuntamiento de esa Localidad.
Tras lo dicho, este presentador tiene el Honor
de resumirles la trayectoria de Charo con el siguiente título:
El Nazareno del lienzo, el pincel
y los sentimientos.
Cartel, Tú eres y serás el protagonista
de encuentros y de voluntades. Llegó el momento, para eso
fuiste concebido por la Artista que plasmó en el lienzo
la oración y el te quiero de un sábado por la mañana
en el silencio de tu Salón de Tronos.
Me contaron Cartel cómo la artista al inicio
de la obra, rezaba y hablaba, hablaba y rezaba ante el caballete
sin atreverse a realizar trazo alguno; y como el lienzo sentía
el temblor de su pulso cada vez que le acercaba el pincel.
Me contaron, como le pedías que llenase
de sentimientos cada rincón del lienzo para que el resultado
se convirtiese en túnica nazarena y sin embargo sus manos
se resistían.
No fue un intento, ni dos; aquí se cumplió
el refrán que a la tercera va la vencida, pues la artista
sentía en su corazón y en su alma algo mucho más
sublime de lo que sus pinceles plasmaban.
Creo que ese caballete tan especial tuvo algo
que ver en el arranque del trabajo, pues las manos que lo hicieron
son tu fuente de energía. Son las manos de tu padre, un
buen hombre llamado Antonio.
Cartel habla y dinos que el lienzo, es la túnica
que arropa cada momento, cada línea, cada punto, cada dialogo,
cada emoción y cada trocito del corazón de Charo...
su autora.
Málaga, espera impaciente, que se descubra
este cuadro y espera a un Cristo de rostro sencillo, que al son
de Malagueñas, nos invita con vino moscatel de nuestra
Axarquía a participar del magno banquete Eucarístico.
En los días previos a esta presentación
muchas han sido las veces que ante esta Imagen me he deleitado
sentándome ante ella, e imaginar que el lienzo y el óleo
cobran vida, haciendo llegar hasta mí la brisa de la tarde,
el clamor del gentío, el cante profundo de una saeta, e
incluso el eco lejano de los compases de una marcha que me indican
que de nuevo se ha levantado el trono de la Señora, para
reanudar lenta y graciosamente su triunfal recorrido por las calles
malagueñas.
En el cuadro, al fondo, vislumbraremos a la Virgen
y Señora de la Paz que en su Trono de plata va caminando
con paso acelerado para ir al encuentro de su Hijo mientras reparte
por doquier ese Don tan maravilloso y deseado como es su tan necesitada
advocación.
Dulce Señora de la Paz, haz que un día
no lejano podamos dirigirnos unos a otros, como a diario lo hacemos
los hombres de buena voluntad. Como lo vienen haciendo esas palomas
blancas que anidan y revolotean alrededor de tu casa. Utilizando,
como mensaje, tan sólo tu nombre, y como único símbolo,
el blanco pañuelo que porta tu mano.
Guapa Señora: Que tu Paz esté con
todos nosotros y alcance los más recónditos lugares
del planeta.
Cartel, Tuya será la palabra y tuyo el
Sentimiento… Gracias mi querida Charo.
El trabajo ya está hecho,
el Cartel ya es la Sagrada Cena Sacramental,
y yo en este estrado te rezo
¡DESCUBRASE EL CUADRO DE LA
SAGRADA CENA SACRAMENTAL!
¡ENHORABUENA ILUSTRE ARTISTA!
Una vez contemplada la magnífica Obra con
la que Rosario obsequia a esta Cofradía; recreando la visión
en el cuadro que tenemos delante, veo la Imagen Soberana de nuestro
Cristo, que bajando de su trono se sienta a pie de calle queriendo
compartir el pan y el vino con todos y cada uno de los malagueños
que han querido acercarse y como buen anfitrión conversa
con todos los invitados.
Si en la Eucaristía, tenemos el cuerpo
de Cristo bajo las formas del Pan y del Vino, en esta Obra pictórica
tenemos la presencia real de Jesucristo como si de una invitación
a participar se tratara.
Él sabe que su Pasión es inminente, y nos invita
a su última Cena, para entregarnos su testamento:
Un mandato de amor y un sacramento.
Permítanme que haciendo un inciso, les
cuente una pequeña historia.
Bien podía haberme llegado en este sobre.
Cierren los ojos y oigan con el corazón.
Como destinatarios del mismo figura la siguiente
frase:
INVITACIÓN PARA MIS
HIJOS
En la ciudad de Málaga, a cinco de febrero de 2005
Mis Queridísimos hijos: hace muchísimo
tiempo que no disfruto de vuestra compañía. Casi
no recuerdo exactamente el último día que estuvimos
juntos.
Nunca respondéis a mis invitaciones
ni a mis llamadas y lógicamente mi corazón de padre
está apenado.
¿Por qué os resistís
tanto y evitáis el encuentro? ¿no comprendéis
que esta situación tan prolongada impide la felicidad que
tanto ansiamos?
El Cuadro aquí presente, es una nueva
tentativa para el reencuentro y mañana en forma de Cartel,
será una Invitación al Banquete que tengo preparado
para vosotros.
Mi Madre, María Santísima de
la Paz que es la vuestra, también está triste por
esta situación y desde el momento que le he comentado mi
intención de enviaros esta carta se ha puesto a preparar
la mesa y colocado los mejores manteles.
A partir de mañana, os vais a encontrar
muchos carteles como éste repartidos por toda la ciudad.
¡Paraos y contempladlos! Con sólo ese gesto, la puerta
de mi casa se abrirá para vosotros y nos reencontraremos
después de tan larga separación.
El Banquete está servido y los manjares
dispuestos.
Será una mesa bien abastecida de pan
y amor. No faltéis.
Vuestras sillas están reservadas. Os sentareis a mi derecha
y compartiremos el pan eterno que nos alimentará acompañado
por el generoso vino de nuestra tierra.
Charlaremos e imagino que muchas cosas me
contareis.
Hablaremos de tiempos pasados, de vuestra
vida cotidiana, de vuestro trabajo, de vuestras inquietudes, de
vuestros proyectos, de vuestros hijos, y posiblemente en esta
conversación hasta es posible que encontremos solución
a algunos problemas.
Juntos recordaremos y nos ejercitaremos como
hace tiempo en el SERVICIO a los demás lavando los pies,
levantando a los caídos, luchando por los indefensos, integrando
a los excluidos.
Aprenderemos a COMPARTIR alimentando a los
hambrientos, fortaleciendo a los débiles, protegiendo a
los desvalidos, promocionando a los discapacitados y ofreciendo
oportunidades a los que carecen de ellas.
Haremos CONVIVENCIA viviendo en solidaridad,
sin parcialidad, sin excluir a nadie, haciendo compañeros
y hermanos, comulgando especialmente con los que sufren y están
más necesitados.
Y finalizado el Banquete, yo me prepararé para acudir a
esa cita que tengo todos los años con esta ciudad. Es el
día y mi Hermandad, fiel a su compromiso estatutario lo
tendrá todo previsto porque la tradición se ha de
cumplir.
Nuestro Sol relucirá como es habitual
en esta inigualable ciudad, sus rayos traspasarán el verde
palio de la Alameda principal, y la ciudad estará vestida
con sus mejores galas.
El recorrido estará impregnado de colorido
y expectación. Expectación porque este año
salgo por última vez desde mi Casa en la Estación
y antes del cambio definitivo debo visitar a todos mis hermanos
e indicarles mi nuevo domicilio.. Será en la Calle Compañía
muy cerquita de la tienda de los caramelos.
Es el día del amor fraterno. Otros
hermanos esperan en las calles, en las esquinas, en las aceras
que yo les diga lo que ha acaecido. Esperan impacientes la gran
noticia de que hemos estado juntos comiendo para celebrar nuestro
reencuentro. Es nuestro día porque nuestro amor que no
excluye a nadie, debe circular por los caminos del mundo e invitar
a los que se encuentran al margen, a que entren y se sienten en
la mesa del Reino con pleno derecho.
Y ahora debo terminar. Recordad que os di
un mandamiento nuevo: amaos unos a otros, como yo os he amado.
Mi amor estará siempre pendiente de
vosotros y ansío con todas las fuerzas de mi alma y corazón
vuestra eterna Felicidad.
Esa es la auténtica causa de que todos
los años conmemoremos lo acaecido hace tantísimo
tiempo.
Hijos no me abandonéis, no quiero verme
solo como hace Dos mil cinco años en ese Gólgota.
Mis brazos os esperan para daros el mas fraternal
de los abrazos.
Con todo mi amor.
Vuestro Padre.
Este magnífico cuadro nos recuerda a todos y cada uno de
nosotros que ahora comienza nuestro mayor esfuerzo, y a la vez
el más grato.
El cartel, queridos amigos, nos indica que hemos
de prepararnos para lo que ya es inminente:
Nuestra próxima Salida Procesional
del Jueves Santo
Insigne luz que iluminas,
el rostro del Ser divino
mientras el aire salino
resuena entre las bocinas.
Llaman presto al malagueño
para que se acerque y vea
lo que el misterio recrea
y lo invitan con empeño.
¡Esta es la Sagrada Cena!
dulce alimento del alma,
que sacia y produce calma
y la deja de amor llena.
Su Madre, aquí, en la Alameda,
le acompaña ya doliente,
sin duda, teme, presiente,
y llora la pena, queda.
Resumiendo: en
este cartel,
con cariño, se os invita
acudiendo a nuestra cita
del Jueves Santo con Él.
Porque Málaga es la legítima heredera de una Sagrada
Tradición de más de cuatrocientos años; que
hemos heredado de nuestros antepasados y que tenemos la obligación
de transmitir a las generaciones venideras por los siglos de los
siglos.
Y cuando en la tarde-noche del Jueves Santo, este
cartel esté en la calle, en forma de Procesión;
cuando el sonido de las cornetas y tambores envuelvan el ambiente;
cuando el olor del incienso se mezcle con el azahar para componer
una sinfonía de aromas; cuando la Sagrada Cena de Nuestro
Señor Jesucristo esté amenizada por el ritmo de
una Malagueña; y cuando la Señora de la Paz impregne
nuestros corazones para alejar rencores, los Cofrades de esta
Ilustre y Real Hermandad recordarán como lejanos esas noches
de reuniones, sufrimientos por el retraso de las obras, agobios
económicos y un largo etcétera que se transformarán
en maravillosos sueños de esperanza.
Hermanos: Que Nuestro Señor Jesucristo
en su Sagrada Cena Sacramental y su Bendita Madre María
Santísima de la Paz premien todo vuestro esfuerzo, cariño
y devoción hacia ellos.
¡Es tu
hora Cartel!
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