Pregón
de la Semana Santa de Sierra de Yeguas 2006
Pronunciado por: Don Antonio Ruz Domínguez
Parroquia de la Inmaculada Concepción
20 de marzo de 2004
Entrada
¿Fe?, ¿Tradiciones?, ¿Folklore? ¡Qué
maravilloso cúmulo de sensaciones emergen cada año
cuando llega Marzo! Se palpa un nerviosismo general en mi pueblo,
se incrementan los aromas a azahar e incienso ¡¡algo
grandioso va a suceder!!
Salutación y dedicatoria
Dignísimas autoridades eclesiásticas
y civiles, Juntas de Gobiernos, Hermanos Mayores, querido pueblo
cofrade de Sierra de Yeguas.
Agradeceros vuestra presencia y acompañamiento
en estos momentos de expresión de sentimientos de este
HUMILDE PREGONERO.
Gracias especialmente a mi presentador,
Juan Sánchez, vecino, amigo y cofrade ejemplar.
Permitidme dedicar este Pregón
a mis padres, y darles las gracias por educarme en la Fe cristiana
y consentirme ser lo que en el argot cofrade se denomina un “capillita”.
Dedicar también estas palabras
a la Junta de Gobierno de Nuestro Padre Jesús de la Humildad,
mis Hermanos, por confiar en mi para un acto tan importante dentro
de nuestra Cuaresma, y haberme enseñado a lo largo de tantos
años a vivir de una manera distinta, “Vivir en Hermandad”
Sentimientos
Desde pequeño he vivido la Semana
Santa de una manera especial, distinta.
Para mi no era otra fiesta más,
sino que era una celebración donde se unían estrechamente
la Fe y las tradiciones de mi pueblo, cosas que hemos heredado
a lo largo de los años de nuestros abuelos y padres, cosas
que nosotros debemos transmitir a nuestros hijos, porque nosotros
no podemos perdurar eternamente pero nuestra Fe y tradiciones
sí.
En nosotros está el presente
y en nuestros hijos el futuro de la Semana Santa, por ello debemos
procurar pasarles el testigo de la Fe de igual manera que, cuando
aún éramos niños, nos lo entregaron a nosotros,
porque no se puede concebir ni vivir una semana tan grande sin
Fe.
- Recuerdos y sentimientos de este pregonero
que comienzan con el Viernes de Dolores, es el Día de mi
madre. Ya se acerca mi semana grande, esa semana que durante un
año, han preparado con esmero, tesón y entusiasmo
todas las hermandades.
- Pronto llega el Domingo de Ramos,
y al igual que Jesús entra en Jerusalén montado
en su pollina, nosotros entramos de lleno en la Semana Santa de
Sierra de Yeguas.
Es la procesión de los niños,
con nuestras palmas y túnicas blancas acompañamos
a Nuestro Padre Jesús de la Bondad “la Pollinica”,
niños que crecemos con la ilusión de ser algún
día portadores de uno de esos maravillosos tronos, que
lucen espléndidamente por las calles de nuestro pueblo.
¡Ha
llegado el Salvador!
¡Ha
entrado el Mesías!
¡Proclamemos
el Reino de Dios!
Por circunstancias religiosas y políticas,
durante los días de Pasión, Jesús pasa de
ser recibido como un rey a ser ajusticiado como un criminal.
Sin embargo, a lo largo de la historia,
y según los detalles de la Pasión que se exponen
en la calle durante la Semana Santa, en realidad observamos que
Jesús pasó de REO a REY.
Pero yo, ajeno a todo este devenir,
juego con mis amigos a las bandas de música en la calle
la Cruz. Decidimos acercarnos a la Iglesia para intentar colarnos
dentro, y ver cómo los mayores preparan los tronos, pero
no hemos tenido suerte. Antonio el “Nono” nos ha cerrado
la puerta y no nos deja pasar. Mejor, seguimos practicando con
nuestros tambores de lata por el recorrido oficial, para más
tarde volver a intentarlo.
- Martes y Miércoles Santo, días
de tradiciones por excelencia. En mi casa se preparan magdalenas
y suspiros. ¡Cada día estoy más nervioso!,
se acercan los momentos claves de la Pasión en mi pueblo.
Llega la noche y las luces se apagan;
comienzan las procesiones de las mujeres y los hombres (silenciosos
vía-crucis que siempre me han cautivado), tradiciones que
persisten a lo largo de los tiempos gracias a la Fe de los serranos.
Inocentemente, observo a través de los visillos de mi ventana,
aún soy pequeño y no me dejan asistir.
- Por fin llega el Jueves Santo (día
inolvidable para mí), he crecido “Es mi primer año
de costalero”. Nerviosismo y temores de esa primera vez:
¿aguantaré el recorrido? ¿todo saldrá
bien?... Un mar de dudas me inunda, mientras ilusionado, me pongo
mi túnica blanca.
Terminan los Santos Oficios
y todos los hermanos nos acercamos a la Iglesia. Son las nueve;
todo está preparado; Isidoro coge el estandarte; suena
el Himno; Pepe y Dionisio, mis mayordomos, nos guían en
el ocaso de la tarde para llevar a nuestro Padre hasta el cielo.
¡Ya
estamos en la calle!
¡Ha
salido Nuestro Padre Jesús de la Humildad!
De repente, se hace el
silencio y se escucha una oración en forma de Saeta:
¿En qué
piensas Padre mío
en esta noche tan oscura?
Que en tu cara hay dolor,
en tus ojos hay dulzura
y en tus labios amargura.
Siendo tú hijo de Dios
sufres la pena más dura
¿En qué piensas Padre mío
en esta noche tan oscura?
A lo lejos se aprecia
una corneta dando la Orden de SILENCIO. Se apagan las luces, comienza
a salir el maravilloso misterio que componen el Santísimo
Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza,
Virgen que llora a nuestro Cristo agonizante.
“ESPERANZA” que nombre tan
grande para nosotros los creyentes, y no olvidemos, hermanos cofrades,
que no puede acabar un Jueves Santo sin “ESPERANZA”.
Eufóricos y con el cuerpo dolorido,
poco a poco, nos acercamos a la Iglesia para dejar a Nuestro Padre
Jesús de la Humildad en su altar. Es el momento de la despedida,
¡hasta el año que viene PADRE MIO!, no te olvides
de mis familiares, mis amigos, mis paisanos, y dame fuerzas para
poder sentirte el resto de mi vida como te he sentido hoy: MI
PRIMER AÑO DE COSTALERO.
- Mañana del Viernes Santo, en
mi casa se vive de manera especial. Por suerte vivo justo donde
se realiza el tradicional encuentro de Nuestro Padre Jesús
Nazareno y María Santísima de los Dolores. Allí
nos reunimos todos los serranos esperando ansiosos la llegada
de los pasos.
¡Ya se acercan!, ¡la gente
se pone nerviosa!, los hermanos enfervorecidos aclaman y vitorean
a sus titulares. Es la culminación de una mañana
maravillosa en la que Jesús se muestra cansado por el peso
de nuestros pecados; y frente a El su Madre, dolorosa y apenada
derrama lagrimas de pasión por su hijo sentenciado.
- Llega la tarde del Viernes Santo,
y las campanas de la Iglesia tocan a difunto. Tarde del Santo
Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad.
Solemnes y perfectas imágenes que nos recuerdan el dolor
y la soledad de un Rey de Reyes en su yacimiento. Recuerdos de
aquellas calles llenas de capirotes negros, banderas y cirios
que van con el único acompañamiento de un ronco
tambor.
En esta noche fría y oscura,
mi pueblo vela tristemente al Mesías:
“CRISTO
HA MUERTO”
Pero aquí no acaba todo, y conscientes
de ello son las Hermandades de Sierra de Yeguas.
Tras la pasión y muerte de Jesús,
todas las Cofradías del pueblo participamos en la
Resurrección, con la salida especial
de nuestro Santísimo
PRIVILEGIO
GRANDE
PARA UN DÍA
GRANDE
Hermanos cofrades, la procesión
de este pregón llega a su fin. A partir de ahora os toca
a vosotros retomar la palabra y convertir las calles de nuestro
pueblo en la JERUSALÉN ETERNA.
Juntas de Gobierno, cofrades, serranas
y serranos, la Semana Santa es vuestra, ¡¡¡VIVIDLA
CON FE!!!